Mis relatos

Placer de putas

Una noche estaba sola sin pareja y con ganas de sexo. No sabia que hacer para conseguirme un macho que me follara. Me conecté a mi Messenger y encontré conectada a una amiga que es mas puta que yo y le conté mi deseo. Ella me dijo que le pasaba lo mismo, que estaba muy excitada y quería follar. Me propuso que fuéramos a un bar que había conocido cuando un amigo la llevó una semana antes como preámbulo para follársela y allí iban algunas chicas solas y buscaban machos para que se las llevaran a follar. Acepté de una. Sin más me puse un pantalón bastante ajustado, una blusa corta que dejara ver mi vientre, unos zapatos negros con tacones altos y una chaqueta de cuero color marrón.

Mi amiga había tomado un taxi y me recogió unos minutos después. No tuve problema en salir porque estaba en casa de mi tio que siempre me apoya en mis locas decisiones. Llegamos al bar pasadas las 12 de la noche. Le pregunté a mi amiga si a esa hora de un miércoles que apenas empezaba podríamos conseguir un par de machos que nos llevaran a follar, justo cuando entrábamos al bar. Ella sonrió mirándome y me dijo que mirara esa cantidad de hombres sin mujer que estaban allí. Caminamos un poco por el bar en medio de los hombres y las mesas, como para que nos vieran, aunque había muchas parejitas abrazándose y  besándose en las mesas y otras bailando en la pista. Cuando llegamos a la barra y estábamos esperando que nos atendieran para pedir un par de tragos se acercaron dos hombres y nos saludaron y nos invitaron a beber algo. Llegaron muy oportunos porque no tuvimos que pagar, jajaja. Los tipos eran como de 30 o 35 años y estaban bien. Nos invitaron a una mesa y nos sentamos allí a conversar un poco de todo. También nos invitaron a bailar y poco a poco entre baile y trago se pasó una hora y los hombres nos invitaron a seguir la fiesta en uno de sus apartamentos.

En su apartamento la fiesta fue mejor porque los hombres nos besaban, nos acariciaban, nos manoseaban, nos metían las manos por entre nuestras blusas, nuestros pantalones y nosotras les agarrábamos sus vergas fuera de sus braguetas. El dueño del apartamento se llevó a mi amiga a su cama y me quedé con el otro hombre en la sala en un sillón muy grande y cómodo. El hombre se bajó sus pantalones y me arrodillé entre sus piernas a mamar. Poco a poco me quité la blusa y como no llevaba brasier el hombre me manoseó las tetas libremente. Seguí mamando su buena verga mientras él se quitaba su camisa y quedaba desnudo. Me dijo que me quitara el resto de mi ropa y me quité el pantalón, pero dejé que él mismo me quitara la minitanga hilo negra que me había puesto. La besó y la manoseó mientras yo volvía a arrodillarme a seguir mamando su buena verga. Un buen rato después me hizo acostar en el sillón de manera que me pudiera chupar mi clítoris y me dio una adorable chupada tan deliciosa acompañada de una buena dosis de dedos que sentí un par de orgasmos que bien pagaban la salida.

Qué rico era ser puta, pensaba yo mientras a mi amiga se la follaba el otro hombre en su propia cama, la imaginaba mamando y siendo follada por el otro hombre. Un rato después el hombre se puso un condón y se montó sobre mí y me dio una bombeada de maravilla, poco a poco iba aumentando la fuerza y la velocidad y me encantaba verlo mirándome con esa cara de violador que no quiero olvidar y mientras me decía que le gustaban las putas ricas como yo que sentí dos nuevos orgasmos casi seguidos. Era delicioso ver y sentir a ese hombre follándome, dándome verga de la rica montado sobre mi y yo tan puta que ya ni me acordaba de su nombre pero que me importaba si a mi y a mi amiga nos estaban dando clavo del rico y solo habíamos pagado lo del taxi al bar. Qué delicia ser puta pensaba yo. Un buen rato después el hombre gruño al empezar a eyacular hasta que dejó de moverse mientras escurría su sudor en su rostro y su pecho. Fui desnuda al baño a limpiarme un poco. Mi amiga salió desnuda al baño y nos encontramos allí. Me dijo que le habían dado también clavo rico y estaba feliz. Estuvimos de acuerdo en irnos aunque los hombres querían repetir pero les dijimos que teníamos que madrugar a estudiar. Les pedimos que nos regalaran para el taxi de regreso y ellos lo hicieron pero a cambio de una nueva mamada para eyacular en nuestras bocas.

Llegué a casa de mi tío casi a las 3 de la madrugada y me acosté desnuda a recordar y fantasear con esa verga tan rica que me correspondió esa noche mientras me manoseaba mi coñito y pensaba que allí había entrado infinitas veces una verga hacia unos minutos, y a imaginar como se folló el otro hombre a mi amiga.

Viviana
vivishot@hotmail.com

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